Los orígenes de la selección española de fútbol, campeona del mundo y de Europa, madrid shop cn son así de humildes. En cuanto a la Federación Española de Fútbol, era tan pobre que un aristócrata tuvo que adelantarles 150.000 pesetas para que la selección pudiera viajar a Bélgica, y, una vez allí, el equipo se alojó en una escuela dentro de un convento. Aunque los periodistas que viajaron a Bélgica a los Juegos Olímpicos de Amberes escribían crónicas, la obsesión de los medios por el fútbol no era la de ahora: la medalla de plata no fue portada de los principales periódicos, y algún que otro reportero, como Manuel de Castro, madrid football store dejaba a ratos el bloc de notas sobre el césped para ejercer de juez de línea en los partidos.




